FIN DE LA BONANZA ECONÓMICA

Epidemia y petróleo se unen al cierre a cal y canto de Italia. Wall Street se dejó un 8% en un retroceso que suena a hecatombe. El mercado alcista llega a su fin

Adiós a la bonanza de al menos 5 años desde que se fraguó la crisis financiera de 2008.

La economía mundial entra en un saco sin fondo como consecuencia de una tormenta perfecta que indica un cambio de ciclo azotado por la guerra del petróleo y, sobre todo, por el coronavirus y por el cierre a cal y canto de Italia.

El mercado alcista de 11 años ha terminado“, sentenció Peter Cecchini, estratega jefe de mercado de Cantor Fitzgerald, en declaraciones a The Wall Street Journal.

Cecchini aclara que ya no se trata solo de una caída oficial del 20%. Para el analista, los bancos centrales suprimieron casi las tipos de interés a lo largo de los años, y ese factor se convirtió, al final, en un fácil pretexto que los inversores utilizaron para justificar la compra de acciones. Mientras tanto, las señales indicaban que el crecimiento global se estaba desacelerando, algo que ignoraron parte de los mercados. “Cuando una burbuja se extiende hasta aquí, no se necesita mucho para pincharla“.

Los precios del petróleo bajaron a los límites de enero de 1991 tras la decisión de Arabia Saudita para instigar una guerra de precios a medida que se intensificaba el enfrentamiento con Rusia. Los precios del crudo, junto con los rendimientos de los bonos del Gobierno de Estados Unidos, se consideran barómetros de salud y confianza económica, pero las Bolsas hablaron por sí mismas al acumular un descalabro casi inédito.

El Nikkei de Tokio bajaba casi un 3% en la madrugada del martes para reponerse al cierre un 0,85%, un crono algo más aliviado que el día anterior pero alejado del varapalo de Nueva York.

El Ibex se desplomó un 7,96% en la cuarta mayor caída de la historia del índice. El selectivo cerró en 7.708,70 puntos, su nivel más bajo desde junio de 2016, con el referéndum del Brexit, y lo que es más acuciante: el fondo sigue sin verse tras el cierre a cal y canto de toda Italia.

Al inicio de la sesión del martes, el Ibex-35 se da un gran respiro con crecimientos por encima del 3%, lo que permite adivinar cierta capacidad de reacción del mercado con precios, eso sí, muy bajos.

El ‘lunes negro’, el Dow se hundió 2,013.76 puntos, equivalente a  7.8% hasta situarse en los 23.851.02. Fue la primera vez que el Dow perdió más de 2.000 puntos en una sesión. Y el S&P 500 cayó otro 7.6%, hasta los 2.746.56, también su peor día desde 2008.

Las alertas económicas disparan los temores a una recesión y los bancos repiten entre los valores más castigados por los inversores. El derrumbe en las perspectivas de crecimiento no sólo aleja un futuro ajuste al alza en los tipos de interés.

El horizonte se llena de nuevas previsiones de rebajas de tipos. El pánico actual eleva la presión sobre el BCE, que ultima los estímulos monetarios en su reunión del jueves 12 de marzo.

La tempestad que afrontan los mercados financieros alcanza de lleno a las divisas. El pesimismo económico dispara las expectativas de nuevos estímulos monetarios, aunque bancos centrales como el BCE (con los tipos oficiales al 0% y la facilidad de depósito al -0,5%) tienen un margen de maniobra mucho más reducido.