FG (ex BBVA) imputado por las escuchas de Villarejo

La trama de las cloacas del Estado, que llegó a espiar al líder de Podemos Pablo Iglesias, salpica a una de las grandes entidades financieras de Europa

Audiencia Nacional cita como imputado a FG (Francisco González), ex presidente del BBVA, por presuntos delitos de cohecho y revelación de secretos en el caso las escuchas a empresarios y políticos por el ex comisario Manuel Villarejo, hoy en prisión.

FG ha sido convocado el 18 de noviembre en relación a los contratos con el comisario jubilado.

La imputación, firmada este jueves, se produce a instancias de la Fiscalía Anticorrupción en el marco de la pieza separada número 9 de la causa que investiga las actividades presuntamente ilícitas del comisario jubilado y en prisión provisional José Manuel Villarejo, que habría estado desempeñando diversas tareas para BBVA durante más de una década y facturando a cambio una cantidad que ronda los 10 millones de euros.

Las escuchas de Villarejo están clavadas en la trama de las cloacas del Estado, que llegó a espiar al líder de Podemos Pablo Iglesias, salpica a una de las grandes entidades financieras de Europa.

La citación judicial de FG se produce en plena negociación entre PSOE y Podemos para formar gobierno.

La investigación de esta pieza cogerá así nuevo impulso a partir del próximo lunes, cuando además de los mencionados serán llamados a declarar el propio banco en calidad de persona jurídica, en una citación que se ha suspendido dos veces por razones de agenda del juzgado y relativas a la defensa.

Las pesquisas se siguen en la novena pieza separada de esta macrocausa que ya tiene 18 líneas distintas de investigación y que se prevé superará la veintena antes de que acabe el año, habida cuenta de la multitud de ‘proyectos’ y clientes del “clan parapolicial” mafioso que habría estado liderando Villarejo a través de sus empresas y de los que dejó constancia en los más de 40 terabytes de información que se le intervinieron cuando fue detenido, en noviembre de 2017.

El clan era conocido en foros políticos, mediáticos y empresariales como ‘Policía Política’ o ‘Brigada Patriótica’. Era un grupo creado en el seno de la Policía Nacional durante la época del ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, bajo el gobierno de Mariano Rajoy del Partido Popular.

Villarejo saltó varias veces hasta que, en las semanas previas a las elecciones generales del 28A, trascendió un informe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía española  donde revelaban un supuesto espionaje a Pablo Iglesias, secretario general del partido político de izquierda Podemos.

Al comisario ya se le relacionaba con una red de espionaje de la que hacían parte, periodistas, editores, jueces, fiscales, policías y empresarios. Su caso revivió el pasado 28 de marzo cuando admitió que participó en una “investigación policial” contra Pablo Iglesias.

Se conoció en 2016 de un documento que confesaba las finanzas del Podemos. Fue fabricado por la llamada Policía Patriótica del PP y le bautizaron con el nombre de informe Pisa, acrónimo de Pablo Iglesias S. A.

Pablo Iglesias.

La primera vez que se citó este documento como informe Pisa se señalaba que el Podemos se nutría de recursos iraníes y venezolanos.

El informe, aunque se creía de carácter policial, no tenía ningún sello de la institución ni la firma de los agentes que supuestamente lo elaboraron pero el ministro Fernández le atribuyó el informe a un grupo de la Dirección Adjunta Operativa, DAO, de la Policía Nacional, en la que en ese entonces trabajaba el comisario Villarejo.

El móvil

Dina Bousselham, entonces asesora de Pablo Iglesias cuando este estaba en el Parlamento Europeo, le robaron su teléfono en torno al año 2016

El móvil contenía al parecer información política; pero también personal. De hecho, algunos mensajes privados compartidos en un chat de miembros del Podemos en los que mencionaban a una presentadora de televisión entraron al ‘ruedo’ mediático tras la publicación en OK diario. La exclusiva salió poco tiempo después del robo del teléfono.

El juez del caso Villarejo, Manuel García-Castellón, descubrió documentos en poder del comisario jubilado que lo vinculaba con el robo del celular a Bousselham en 2016, y abrió otra pieza dentro de la investigación. El juez del caso ofreció a Iglesias personarse de la causa.

Fernando Grande Marlaska. (Foto TVE).

El hoy ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se refirió a estos hechos y dijo en declaraciones: “Es una vergüenza que se haya podido supuestamente utilizar instituciones del Estado con fines absolutamente abyectos. Ha llegado el momento de reclamar alguna responsabilidad política”.

Pablo Iglesias, con plenas opciones para ser vicepresidente del Gobierno del Estado, lo acusaron incluso, en los papeles presuntamente falsificados por Villarejo, de haber recibido recursos de Venezuela en un paraíso fiscal en las Islas Granadinas. La La información jamás ha sido verificada por las instancias oficiales.

La trama

Pablo Iglesias denunció que detrás de esa trama de espionaje había una pata policial. “Un grupo de policías corruptos fabricaron pruebas falsas para atacar a nuestra formación política y a mí. ¿Quién les daba cobertura? ¿Quién les daba las órdenes? Parece que se apunta el Ministerio del Interior y el gobierno Popular”.

En medio de la novela policial en la que se ha convertido el caso de Villarejo, las incertidumbres son muchas.

Hasta el momento, de toda esta trama lo que se puede asegurar es que Villarejo sigue detenido. Ha aceptado que hubo una “investigación policial” en contra de Pablo Iglesias. El comisario jubilado sigue en juicio, tras diferentes casos que lo rodean, como el del BBVA.

El líder del Podemos aceptó la oferta al juez Manuel García-Castellón de personarse del caso y este continúa la investigación en contra del comisario jubilado, quien hizo parte de la llamada Policía Patriótica.