Estados Unidos planea préstamos a empresas de tamaño medio

La Fed eleva el techo de auxilio financiero a compañía con 15.000 trabajadores. A cambio, las compañías restringen el pago del bonus y el dividendo

Estados Unidos, a través de la Reserva Federal, se prepara para prestar dinero a las empresas de tamaño medio, una circunstancia con escasos precedentes en la historia del instituto emisor americano.

La Fed (Reserva Federal) rara vez se aventura a financiar empresas y éstas, a su vez, no la solicita, una dualidad que crea dolores de cabeza tanto financieros como políticos a la Administración y al Gobierno.

El programa está diseñado para ayudar a compañías como LMI Aerospace, un fabricante de piezas de aviones con sede en St. Charles, Missouri, que es demasiado grande para recibir ayuda bajo el programa de préstamos de la Administración de Pequeñas Empresas pero demasiado pequeño para beneficiarse de los otros préstamos corporativos de la Fed, informa The Wall Street Journal.

La operación está diseñada de la siguiente forma: laempresa obtiene el préstamo de un banco convencional, y luego el banco vende hasta el 95% de la deuda a la Reserva Federal.

De esta manera, el banco reduce la deuda adicional (pasivo) en sus libros y queda libre para facilitar más préstamos a otros empresarios.

Después de que los mercados de crédito comenzaron a recuperarse en medio de la pandemia de coronavirus Covid-19, la Fed respondió en marzo y abril con promesas de salir a respaldoados en los mercados de deuda corporativa y municipal, reduciendo los costos de endeudamiento.

Con el programa de empresas medianas, la Fed trata, no obstante, en evitar un riesgo: convertirse en un vertedero de préstamos incobrables.

La Reserva Federal es muy sensible a los debates políticos, como las críticas que surgieron después de la crisis financiera de 2008, cuando el rescate de Wall Street por parte de Washington evitó una recesión económica más profunda, eso sí, a costa de mermar el drenaje sobre pequeñas y medianas empresas.

El programa Main Street (que es como se conoce a los planes de apoyo a la economía doméstica) está abierto a empresas con hasta 15.000 empleados o menos de 5.000 millones de euros en ingresos a cierre de 2010. Más de 19.000 empresas estadounidenses tenían entre 500 y 15,000 empleados en 2017, y emplearon colectivamente entre 30 y 40 millones de estadounidenses, según datos de la Oficina del Censo.

Los bancos pueden ofrecr hasta 20 millones de euros en nuevos préstamos o refinanciar hasta 200 millones en un préstamo existente si la deuda total de una empresa, en relación con sus ganancias de 2019, está por debajo de ciertos umbrales. Las empresas, a su vez, restringirían los bonus (compensación ejecutiva) y las distribuciones a los accionistas (dividendo).

La Fed, eso sí, no puede ayudar a las empresas que inviables, un problema que podría profundizarse si la economía tarda más en recuperarse del virus