Cascanueces europeo para Londres

Cascanueces europeo. Global, en realidad, tal y como procede en este mundo nuestro. Pero hay quien no lo entiende y que, Imperio como fueron, se empeñan en enrocarse en su isla, en una suerte de ‘fanatismo nacionalista’ con más tintes de reaccionario que de otra naturaleza.

Así las cosas, parece que para las próximas Navidades, el flamante Royal Ballet de Londres, deberá apostar más por la representación del cuento de ‘El gato con botas’, que por el del clásico ‘Cascanueces’.

Con May o sin May. A tenor de todos los acontecimientos concernientes al Brexit y la flamante derrota de Theresa May en la votación de su acuerdo para el mismo, parece que tan sólo ‘Larry the Cat’ seguirá morando con certeza en el 10 de Downing Street.

Y es que Turín, Sidney, Osaka, Detroit, Boston, Sidney otra vez, Madrid, Chelyabinsk (Rusia), Buenos Aires, Moscú, Río de Janeiro, Tokyo… Son sólo algunas de las procedencias de los integrantes del ‘London Royal Ballet’. Frente a tan sólo otros cinco bailarines principales (centrándonos únicamente en estos últimos).

Por supuesto, en el larguísimo elenco al completo quedan otros principales de ‘carácter’, solistas y primeros solistas, etcétera… Pero las proporciones entre extranjeros y británicos aún aumentan más si seguimos indagando.

Pero ciñéndonos sólo a un grupo, la proporción está clara… Una docena de magníficos bailarines, extranjeros residentes, eso sí, frente a únicamente cinco ingleses. Cinco frente a doce. Esa es la foto frente a tantas ínfulas de ‘flema’ británica.

Resultado: insuficiente para un ‘Cascanueces’. Y todo el resto del repertorio, claro. ¿Acaso ha visto Theresa May su último Cascanueces con el prestigioso Royal Ballet de Londres? Las entradas suelen agotarse con un año de antelación.

Más le vale. Porque, a ciencia cierta, no parece que vaya a comerse el próximo ‘pudding’ navideño junto a ‘Larry the Cat’. Y que de seguir así por esta senda de ‘territorio desconocido’ (según palabras de la propia May), ‘Larry the Cat’ no será el único gato de la escena.

Porque los bailarines del ‘London Royal Ballet’ que sean puramente ‘británicos’ deberán montar, aprender y bailar la coreografía de ‘El gato con botas’ como representación para la famosa Navidad londinense, en vez del clásico ‘Cascanueces’.