Boris Johnson investigado por la guagua del Brexit

Boris Johnson, el principal candidato para sustituir a Theresa May al frente del Partido Conservador (toris), está investigado por la Justicia británica por un presunto caso de engaño a la ciudadanía durante la campaña a favor del Brexit.

Johnson utilizó una guagua que acreditaba el coste semanal que le suponía a los británicos la permanencia en la Unión Europea.

Johnson recibió la orden de comparecer ante el tribunal por acusaciones de conducta indebida, un delito muy marcado en el Derecho anglosajón que contrasta con la laxitud de los países latinos, que se regulan por otro ordenamiento jurídico.

La investigación contra Boris Johnson se centra en una campaña financiada con fondos colectivos para promocionar el abandon del bloque comunitario en 2016.

Johnson, ex secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido y alcalde de Londres, presuntamente “mintió y engañó repetidamente al público británico” al declarar que la permanencia en la UE le costaba a Gran Bretaña unos 400 millones de euros a la semana, según un comunicado de un abogado que representa a Marcus Ball, un empresario de tecnología de 29 años que abandera el caso.

Los abogados de Johnson aducen en una declaración de la corte que el caso está tintado “con fines políticos” para socavar el resultado del Brexit.

El delito de mala conducta se aplica solo al abuso grave de cargos. “La naturaleza de la supuesta mala conducta y el contexto de la misma están lejos del alcance de esta ofensa“, según su defensa.

Boris Johnson.

La campaña de Johnson a favor del no en el referéndum de 2016 por parte de activistas pro-Brexit, consistió en mover una guagua roja por todo el país con un eslogan en un lateral prometiendo invertir esa suma en cambio en el Servicio Nacional de Salud.

El presidente de la autoridad de estadísticas del Reino Unido cuestionó la cifra, diciendo que no tenía en cuenta los descuentos que Gran Bretaña recibe de la UE.

Las tres denuncias de conducta indebida tuvieron lugar en el período previo al referéndum y durante las siguientes elecciones generales de 2017. La jueza de distrito Margot Coleman concluyó que las acusaciones no estaban comprobadas, pero sí matizó que Boris Johnson tendría que asistir a una audiencia preliminar antes de que el caso sea enviado a la corte para un juicio.

La web del denunciante Ball, Brexit Justice, sostiene que el caso es sólido.