Agbar, dueños de Canaragua, también deja Barcelona

Propiedad de la francesa Suez y la japonesa Itochu, Canaragua factura 150 millones de euros al año en las Islas, da empleo a 800 personas y posee 300.000 clientes. En su fundación Acuorum participan Cristóbal Martell, José Sintes, Eva Moll o Tomás Van de Walle

Agbar, dueños de la empresa de aguas Canaragua, también deja Barcelona.

Canaragua factura 150 millones de euros al año en las Islas, da empleo a 800 personas, posee 300.000 clientes y garantiza el servicio de agua a 1,5 millones de residentes.

Canaragua es propiedad de la francesa Suez y del grupo japonés Itochu y con anterioridad tuvo a Caixabank en su accionariado.

Hace menos de 2 años aún mantenía fuertes vínculos con Caixa en la medida que la entidad era dueña de un 25% de los títulos en Aguas de Barcelona, hasta que Suez compró el 100% de la sociedad.

Canaragua es el gran rival de Emalsa (Ayuntamiento de LPGC, Sacyr y BN París-Axa) y está significada en la sociedad canaria a través de su expansión empresarial y de una fundación social, Acuorum, que encabeza Ángel Simón, presidente de Agbar.

Canaragua llega a 1,5 millones de residentes en las Islas.

En el patronato de Acuorum figuran rostros influyentes de la sociedad canaria en diversas actividades: José Sintes (letrado, vicepresidente), Gonzalo Piernavieja (ITC, Gobierno canario), José Guerra (ingeniero), Eva Moll de Alba (Márketing), Cristóbal Martell (abogado de la familia Pujol), Andrés Sánchez Robayna y Fernando Delgado (escritores y periodistas) o Tomás Van de Walle (Real Sociedad Económica y ex consejero del Gobierno con el PP).

Canaragua, además, está implantada en Cuba, en sociedad mixta en la que el Gobierno de Raúl Castro asume el 50% de la propiedad, el inversor lanzaroteño Enrique Martinón el 5% y la filial de Agbar toma el 45% restante.

La división de América central de Canaragua la dirige el canario Ignacio Moll, familiar de los propietarios de Prensa Ibérica, con sede en Barcelona.

Canaragua opera en el Archipiélago a través de varias filiales, tal y como se expone en el siguiente gráfico.

Canaragua con sus filiales en las Islas.

Aguas de Barcelona, conocida icónicamente por el singular edificio en la Ciudad Condal, acordó este sábado, en su consejo de administración extraordinario trasladar su domicilio social a Madrid.

La compañía que preside Ángel Simón pretende con esta decisión combatir la situación de incertidumbre e inseguridad jurídica que se ha generado en Cataluña como consecuencia del anuncio del president de la Generalitat, Carles Puigdemont, de declarar la independencia de Cataluña de forma inmediata.

En un comunicado, la compañía asegura que se trata de un traslado temporal” que tiene “el fin de preservar la seguridad jurídica de los inversionistas“.

El consejo de administración se celebrado en París con la participación de varios miembros por videoconferencia desde Barcelona.

La empresa es filial al 100% del grupo francés Suez y está considerada el líder del sector de la distribución de agua potable en España.

El traslado de la sede de la Sgab a Madrid tiene una importancia relativa teniendo en cuenta que hace dos años, trasladó a Madrid el domicilio social de Suez España, que es la sociedad que ejerce de matriz del grupo Agbar desde que la multinacional francesa tomó el control absoluto de la compañía tras la salida de La Caixa. En consecuencia, la Sgab ya no es la matriz del grupo, como ocurría en el pasado.