¿Agaete o La Aldea? ¿Quién llega antes a Tenerife?

Los grandes proyectos de infraestructura marítima dependen de muchas circunstancias

Los grandes proyectos de infraestructura marítima dependen de muchas circunstancias que van desde la opinión ciudadana hasta algo tan obvio como las condiciones climatológicas o geográficas.

Canarias ha pagado con creces esa dualidad con el frustrado puerto de La Hondura, en Fuerteventura, que hubiese incluso paliado los riesgos energéticos a cuenta del sistema obsoleto que sufre la isla majorera por el desacuerdo entre Endesa y Red Eléctrica y el escaso arrojo del Gobierno autónomo. Pero ésa, por ahora, es otra historia.

Ahora, el conflicto para colocar un gran muelle en el Oeste de Gran Canaria que satisfaga las necesidades de redistribución del negocio marítimo y logístico, se concentran en Agaete.

La villa pesquera sufre un lío entre  partidarios y detractores de la ampliación del muelle.

La obra, valorada en 44 millones de euros, fue adjudicada en febrero de 2016 a la ute Sato-Tito, pero 4 meses después sufrió un desestimiento (una facultad excepcional) y si te vi no me acuerdo.

En Agaete, el frente popular contra el muelle considera que el impacto medioambiental es incalculable. Muchos, con la boca chica, vinculan el tráfico marítimo a la rotura del Dedo de Dios, pero hoy por hoy la pérdida del símbolo de identidad agaetense es un tabú con mayúsculas.

A partir de este hecho aciago, es fácil entender la epidermis de tanto recelo.

Los simpatizantes del nuevo puerto (liderados por la consejera de Política Territorial y concejala Inés Miranda) consideran que el desarrollo es beneficioso para el municipio.

Inés Miranda está instalada en un discurso neoliberal que nada tiene que ver con los planteamientos proteccionistas de 2015, anteriores a las elecciones.

Pero Agaete puede morir de éxito si la empresa pública Puertos Canarios vira la dirección del viento.

La ficha presupuestaria sigue viva y ya hay quien observa con interés los cambios del destino, como el tirón que experimentará el puerto de Granadilla al sur de Tenerife.

Tenerife necesita una salida hacia Gran Canaria y si Agaete dice no, buscará una alternativa. La más cercana es La Aldea, que además ha elevado su cotización con la nueva carretera, cuya segunda fase ya disfruta de una partida de 190 millones de euros.

Es posible incluso que Agaete se quede con tráfico de Fred Olsen y La Aldea se abra a Granadilla (tendrá hasta regasificadora) y, quién sabe, si a Naviera Armas, una compañía canaria a la que la Administración negó el permiso para operar desde Agaete.